1Las hojas de las ventanas correderas son muy rígidas.
Puede haber diversas causas que expliquen esta problemática. Las más comunes son deterioro del rodamiento antiguo, deformación del carril de la corredera, oxidación de las ruedas o entrada de agua en el carril. Independientemente de la causa, nuestros técnicos podrán solucionarlo con una limpieza a fondo del carril, limando posibles defectos ocasionados por el uso de la corredera y sustituyendo los rodamientos. Actualmente, contamos con un amplio stock de ruedas de distintas marcas y tamaños para actuar con rapidez.
2Las pistas de aluminio de la ventana corredera se están desgastando.
Es importante contar con la ayuda de un técnico especialista nada más detectar el problema porque el perfil de la ventana no se puede reparar y una vez el deterioro sea rotundo, solo quedará como solución una ventana nueva. Si llegamos a tiempo, nuestros técnicos pueden limar las imperfecciones del carril y sustituir los rodamientos. Este pequeño mantenimiento, realizado a tiempo, permitirá aumentar considerablemente la vida útil de una ventana.
3Mis ventanas no cierran bien.
Lo más habitual es que se deba a un desajuste en los puntos de cierre del marco o a la rotura de alguna pieza. Normalmente, un incorrecto uso de la ventana prolongado en el tiempo o una falta de mantenimiento son las causas. Si todavía no se ha producido la rotura de ninguna pieza, un ajuste en los cierres de marco será suficiente para solucionar el problema. En caso de que exista una pieza rota, normalmente en los enganches, contamos con stock para sustituirlo en una reparación muy sencilla.
4Entra mucho frío y aire por las ventanas.
Normalmente se debe a un desajuste de los puntos de cierre, algo común por el uso de la ventana y que un técnico especializado puede solucionar reajustando los puntos de cierres a su posición original. Se recomienda realizar un mantenimiento anual de este aspecto para evitar fugas de calor innecesarias y contener el gasto energético de la vivienda.
5Cuando cierro la ventana y llueve, me entra agua.
Si la ventana está correctamente instalada y el problema ha surgido años después de la instalación, el deterioro en las gomas va a ser el causante de la problemática. En ventanas muy antiguas (más de 20 años), se recomienda la sustitución de la ventana porque esas carpinterías llevan las gomas incrustadas en el perfil y no se puede proceder a una sustitución que garantice el aislamiento. En los modelos más recientes de ventanas, independientemente de su marca, las gomas se instalan en el acristalamiento y permiten una sustitución en caso de deterioro.
6Mis ventanas están descuadradas y no se ajustan bien.
Tras muchos años de uso, es posible que la ventana se descuadre si no se le ha sometido al mantenimiento adecuado. La solución habitual consiste en quitar el cristal, cuadrar las hojas y volver a acristalar. Esta reparación no requiere sustitución de piezas.
7Se han roto las bisagras y pernios de mi ventana.
Este es uno de los defectos más habituales de una ventana debido a un mal uso continuado. Se recomienda un mantenimiento anual de la ventana, con limpieza y lubricación de herrajes, para evitar que se produzca la rotura de las piezas. Una vez rotas, se soluciona con una sencilla sustitución, contamos con stock de una amplia gama de marcas y modelos.
8Mi puerta de aluminio roza abajo con el cerco y no cierra correctamente.
La reparación más común es un ajuste de los puntos de cierre para devolver el marco a su posición habitual. Si el descuadre es muy grave, habría que proceder a quitar el vidrio, cuadrar el marco y volver a acristalar. Ambas opciones garantizan eliminar el roce en el cerco.
9Las manillas de las ventanas y puertas de aluminio o PVC se rompen.
Es un caso de sustitución de piezas. Contamos con stock de una amplia gama de manillas de distintas marcas líderes y de todos sus modelos. Si la manilla está, a simple vista, sin rotura, el fallo podría estar en la transmisión del interior. Este problema también se resolvería con un cambio de piezas del mecanismo, aunque se podría aprovechar la manilla existente.
10Con frecuencia se rompen las uñas de los cercos de mis ventanas.
Se trata del fallo más habitual es unas ventanas debido al mal uso o a una falta de mantenimiento continuada en el tiempo. Por suerte, su reparación es muy sencilla y consiste en sustituir la pieza dañada por una nueva compatible. Un mantenimiento anual de las ventanas permite evitar el deterioro y previene de posibles roturas.
11No consigo encontrar accesorios para las ventanas y puertas de aluminio o PVC.
A partir de los 20 años es complejo encontrar piezas porque muchas están descatalogadas. No obstante, contamos en stock con piezas que las marcas ya no suministran y nuestros técnicos tienen la experiencia suficiente para proponer piezas compatibles. Para los modelos más recientes, la disponibilidad de piezas es inmediata.
12Se me ha descolgado la persiana de mi ventana.
Si la persiana es motorizada, se ha podido producir una desconfiguración del motor por alguna causa externa como un corte de luz repentino. Nuestros técnicos cuentan con formación para programar instantáneamente cualquier marca de motorización. En una persiana manual, la causa podría ser una rotura del fleje que se solventa con un cambio de piezas.